Especialistas advierten que prohibir redes sociales a menores no resolverá el problema de fondo

Doctor Hugo Rodríguez En Entrevista con David Smeke 

La propuesta de restringir el acceso a redes sociales para menores de 15 años ha abierto un debate sobre la eficacia de las prohibiciones frente a la necesidad de fortalecer la educación digital, la regulación de plataformas y la participación de las familias.

Durante una entrevista, el especialista en tecnología e inteligencia artificial, Hugo Rodríguez, sostuvo que limitar el acceso a las plataformas digitales puede representar una medida inicial para proteger a niñas, niños y adolescentes, pero difícilmente resolverá una problemática mucho más compleja.

«Prohibir suele ser la salida más sencilla, pero no necesariamente la más efectiva», señaló el académico, quien explicó que el uso de internet y las redes sociales ya forma parte de la vida cotidiana de la mayoría de la población.

De acuerdo con datos del INEGI citados durante la conversación, más del 90% de los mexicanos utilizan internet y el promedio de conexión diaria ronda las tres horas y media. Aunque las estadísticas no detallan el tiempo destinado específicamente a redes sociales, diversos estudios internacionales indican que una parte importante del consumo digital ocurre en estas plataformas.

La concientización, el reto pendiente

Uno de los principales planteamientos de la entrevista fue que la discusión pública se ha centrado en prohibir el acceso, dejando de lado la formación y la educación digital.

Rodríguez subrayó que la adolescencia es una etapa de construcción de identidad y socialización, por lo que impedir el acceso sin generar conciencia puede incluso aumentar la curiosidad de los menores.

En ese sentido, propuso impulsar estrategias permanentes de alfabetización digital dirigidas a estudiantes, docentes y familias, con el objetivo de enseñar un uso responsable de las tecnologías y desarrollar pensamiento crítico frente a los contenidos que circulan en internet.

Regular plataformas, no sólo usuarios

Otro de los puntos abordados fue la responsabilidad de las empresas propietarias de redes sociales.

Durante la conversación se cuestionó la efectividad de los actuales mecanismos para denunciar contenidos violentos, ofensivos o inapropiados, al señalar que en muchas ocasiones las plataformas no consideran que exista una violación a sus políticas, aun cuando los mensajes contienen agresiones o incitación a la violencia.

Para el especialista, la regulación también debe dirigirse hacia las plataformas tecnológicas, promoviendo sistemas más eficientes para proteger a los usuarios, especialmente a menores de edad.

Inteligencia artificial y derechos digitales

Rodríguez explicó que actualmente en México se trabaja en iniciativas legislativas relacionadas con la regulación de la inteligencia artificial, tomando como referencia experiencias internacionales, particularmente de la Unión Europea.

Indicó que uno de los principios centrales de estas propuestas es colocar la dignidad humana en el centro del desarrollo tecnológico, garantizando que la innovación respete derechos fundamentales como la privacidad, la integridad y el acceso seguro a la información.

Sin embargo, reconoció que alcanzar acuerdos internacionales resulta complejo debido a los intereses económicos y tecnológicos de diversos países.

Salud mental, uno de los principales riesgos

Durante la entrevista también se destacó que el uso excesivo de redes sociales puede impactar la salud mental de adolescentes, favoreciendo problemas como ansiedad, depresión, insomnio y alteraciones emocionales.

El especialista explicó que los algoritmos de las plataformas personalizan el contenido que reciben los usuarios, reforzando patrones de consumo y exposición constante a determinados temas, lo que puede incrementar la vulnerabilidad de los jóvenes.

El papel de la familia

Más allá de las regulaciones gubernamentales, ambos participantes coincidieron en que la familia desempeña un papel fundamental.

Rodríguez consideró que las conversaciones cotidianas entre padres e hijos sobre los contenidos que consumen en internet pueden convertirse en una de las herramientas más efectivas para desarrollar una cultura digital responsable.

Asimismo, recomendó fomentar el diálogo mediante preguntas que inviten a la reflexión, como por qué utilizan determinada red social, qué tipo de contenido consumen y cuál es el propósito de permanecer conectados.

Una estrategia integral

Finalmente, el especialista concluyó que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere una estrategia integral que combine regulación, educación, capacitación docente, participación de las familias y responsabilidad de las empresas tecnológicas.

«La conciencia no se construye únicamente con prohibiciones; necesita diálogo, formación y acompañamiento permanente», concluyó.

 

Entrevista completa en:

 

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