Armando Rivera acusa: “El PAN viola sus propios estatutos para acomodar a Rogelio Vega”

La designación de Rogelio Vega Vázquez Mellado como presidente de la recién creada Comisión Política del PAN en Querétaro ya provocó las primeras grietas públicas dentro y fuera del partido.
El exalcalde de Querétaro y actual coordinador municipal de Movimiento Ciudadano, Armando Rivera Castillejos, lanzó una acusación frontal: la creación del cargo y el nombramiento de Vega representarían una violación a los estatutos panistas y confirmarían que las decisiones ya no se toman en la militancia, sino desde el poder.
“Están poniendo a un empleado del gobernador”, disparó Rivera, quien sostuvo que Rogelio Vega ni siquiera es militante activo de Acción Nacional y, por lo tanto, no podría ocupar una responsabilidad partidista.
La acusación es delicada porque no se limita a una disputa política. El señalamiento apunta directamente a la legalidad interna del PAN y a la forma en que se están construyendo las condiciones para la sucesión de 2027.
Según Rivera, el dirigente estatal Martín Arango no tendría facultades para crear nuevos cargos dentro de la estructura partidista ni para designar a ciudadanos externos en posiciones de dirección. De ser cierto, la nueva Comisión Política nacería bajo cuestionamientos de legitimidad.
Pero detrás de la discusión estatutaria hay un mensaje más profundo: la consolidación del grupo político del gobernador Mauricio Kuri rumbo a la elección estatal.
La llegada de Rogelio Vega a una posición estratégica ocurre justo cuando comienzan a moverse las piezas para la sucesión gubernamental. Para los críticos del PAN, no se trata de fortalecer al partido, sino de garantizar el control político del proceso interno.
La pregunta es inevitable: si el PAN presume ser el partido de la democracia interna, ¿por qué cada vez más voces hablan de decisiones tomadas desde arriba?
Mientras la dirigencia panista presenta la nueva estructura como un mecanismo de fortalecimiento institucional, sus adversarios la describen como la confirmación de que el partido que durante años exigió democracia hoy recurre a las mismas prácticas que tanto criticó.
A un año del arranque formal de la carrera por la gubernatura, el debate ya no es quién será el candidato del PAN.
La verdadera discusión es si la candidatura se decidirá en las urnas internas… o en las oficinas del poder.

Comentar con Facebook

Start typing and press Enter to search