PAN y Morena chocan por el rumbo de Querétaro en el Segundo Informe de la LXI Legislatura
El Segundo Informe de la LXI Legislatura dejó algo más que un recuento de iniciativas: expuso con claridad las dos visiones políticas que hoy disputan el rumbo del Congreso de Querétaro.
Desde Morena, el diputado Ulises Gómez de la Rosa presentó un balance crítico, reivindicando el crecimiento de la izquierda dentro de un Congreso que, dijo, durante años estuvo dominado por el PAN. Desde Acción Nacional, la diputada Juliana Rosario Hernández Quintanar defendió la continuidad del proyecto panista y colocó como eje de su discurso la estabilidad, el diálogo y los resultados.
Morena presumió 161 iniciativas presentadas, de las cuales 42 fueron aprobadas, frente a las 22 iniciativas del Ejecutivo, de las cuales 17 prosperaron. También destacó sus 112 intervenciones en tribuna, que ubicó en 38% del debate legislativo, contra 19% atribuido al PAN.
Pero el discurso morenista no se quedó en las cifras. Gómez de la Rosa acusó que todavía existe un “atorón” legislativo y responsabilizó al PAN de frenar iniciativas que, aseguró, podrían cambiar la vida de los ciudadanos.
También reivindicó la oposición al proyecto El Batán, el reencauzamiento presupuestal de 2025 y la reasignación de 470 millones de pesos, aunque cuestionó que todavía no exista claridad suficiente sobre cómo y dónde fueron aplicados esos recursos.
El agua apareció como uno de los principales campos de batalla para el cierre de la Legislatura. Morena adelantó que buscará limitar la visión mercantil de las concesiones y defender el acceso al agua como derecho humano. También puso sobre la mesa la municipalización de Santa Rosa Jáuregui y Vizarrón, la reforma judicial y la revisión de las cuentas públicas de 2024 y 2025.
Y lanzó otro mensaje político de cara a 2027: cuestionó reducir el combate a la infiltración criminal en la política al concepto de “narcocandidatos” y propuso un Sistema Estatal de Integridad y Trazabilidad del Financiamiento Político-Electoral, enfocado en seguir el dinero que llega a las campañas.

El PAN planteó prácticamente la fotografía contraria.
Juliana Hernández defendió al Congreso como un espacio de acuerdos y aseguró que Acción Nacional dialoga, pero “no se somete”. Su discurso reivindicó los gobiernos panistas como responsables de buena parte de la estabilidad y crecimiento de Querétaro y respaldó abiertamente al gobernador Mauricio Kuri.
Para el PAN, el reto no es cambiar de rumbo, sino conservar lo que funciona y corregir lo que no.
Sin embargo, el propio discurso panista reconoció pendientes: mejores servicios, mayor seguridad y respuestas más rápidas para las familias. Incluso utilizó dos ejemplos poco habituales en un discurso institucional: las fallas de luz en la sede legislativa y las obras prolongadas en la carretera 57.

En medio de las dos posturas quedó el balance institucional presentado desde la Mesa Directiva: una Legislatura sin mayoría absoluta, con mayor pluralidad y obligada a construir acuerdos.
El informe destaca reformas en materia de justicia, seguridad, feminicidio, violencia digital, igualdad sustantiva, identidad de género, educación digital, salud, protección civil y derechos laborales, además de la incorporación del Parlamento Abierto como herramienta legislativa.
El contraste político, sin embargo, es evidente.
Morena habla de transformación, derechos, redistribución y de romper con inercias del pasado. El PAN habla de continuidad, estabilidad, instituciones y defensa del modelo que ha gobernado Querétaro.
A menos de un año de entrar de lleno al escenario electoral de 2027, el Congreso comienza a convertirse también en el adelanto de esa disputa.
Y los temas pendientes —agua, cuentas públicas, reforma judicial, seguridad y financiamiento electoral— podrían convertirse en los principales campos de batalla políticos del próximo año.
Más que un informe, la sesión dejó ver dos proyectos de Querétaro frente a frente.





Comentar con Facebook