Comunicación con perspectiva de género: un puente necesario entre libertad y responsabilidad

En un momento donde el debate público suele polarizarse entre la libertad de expresión y la exigencia de una comunicación más responsable, Querétaro da un paso que merece ser reconocido.
La reunión que sostuvimos como Asociación de Periodistas de San Juan AC con la Secretaria de la Mujer, Sonia Rocha, dejó algo claro: es posible construir puentes donde otros solo ven confrontación. El proyecto “Comunicación con Perspectiva de Género” articula a la Universidad Autónoma de Querétaro, a la Secretaría de la Mujer y al gremio periodístico en un esfuerzo conjunto para profesionalizar el ejercicio comunicativo y contribuir a la disminución de la violencia contra las mujeres.

Cuarenta periodistas y comunicadores integraremos la primera generación de un curso estructurado en cuatro módulos, impartido por especialistas en equidad. No tengo referencia de otro ejercicio similar en el país que reúna institucionalmente a academia, gobierno y prensa bajo un mismo objetivo formativo. Si existe, será positivo saberlo; si no, estamos frente a un precedente relevante.
En lo personal, este proyecto llega en un momento significativo. Hace apenas unos días tuve que defender ante un juez el derecho a la libertad de expresión frente a una denuncia en la que finalmente se determinó que no existió menoscabo de derechos político-electorales. Esa experiencia reafirmó que la libertad de expresión es un pilar democrático que debe ejercerse con convicción, pero también con responsabilidad.
Precisamente ahí radica el valor de esta iniciativa: entender que la perspectiva de género no es censura, sino herramienta. No es un límite arbitrario, sino un marco de análisis que ayuda a evitar violencias innecesarias, particularmente en el entorno digital, donde las agresiones contra mujeres —incluidas entrevistadas y figuras públicas— son cada vez más frecuentes.
Recuerdo que en el Día de la Libertad de Prensa conversé con la Secretaria sobre la violencia digital que enfrentaban varias invitadas a mi espacio. Lo que comenzó como una reflexión derivó en la construcción de un programa académico completo. Eso habla de sensibilidad institucional, pero también de voluntad política para transformar la conversación pública.
Levantar la mano para formar parte de esta primera generación no es un gesto simbólico. Es un compromiso. Un compromiso con mejorar la calidad de nuestras expresiones, con limpiar el debate público de descalificaciones innecesarias y con elevar el estándar de la comunicación en nuestra comunidad web y en redes sociales.
La libertad de expresión y la perspectiva de género no son conceptos opuestos. Bien entendidos, se fortalecen mutuamente. Una protege el derecho a hablar; la otra nos ayuda a hacerlo mejor.
Felicidades a Sonia Rocha por impulsar esta propuesta. Y que este sea apenas el inicio de una nueva etapa donde el periodismo queretano demuestre que puede ser crítico, firme y, al mismo tiempo, consciente de su responsabilidad social.

Comentar con Facebook

Start typing and press Enter to search