En un informe de la máxima casa de estudios, se notificó que no sufriría persecución pero no podría regresar a clases presenciales.
Sin embargo el testimonio de Antonio “n” que prefirió permanecer en el anonimato cambia la perspectiva de este caso.
El estudiante en cuestión habría presentado una denuncia ante las autoridades universitarias por acoso por parte de un maestro de la institución, quien también resituaría ser investigador de la facultad de Química, y estar involucrado en el desarrollo de la vacuna contra COVID-19.
Según el relato, después de que se hiciera la denuncia, comenzó el acoso contra el estudiante, el cual tuvo su máximo punto en el señalamiento de actos zoofilicos.
El estudiante se mostró desesperado por la persecución y su caso también sonó durante las negociaciones del pliego petitorio del paro recien ocurrido, sin que de momento la UAQ ofrezca una explicación justa y una disculpa pública.
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