Estudiantes interpelan a la UAQ: exigen alto a la criminalización de la protesta y respaldo institucional
Querétaro, Qro 4 de febrero 2026. — Con consignas, argumentos jurídicos y una exigencia clara de justicia, estudiantes, colectivas universitarias y organizaciones comunitarias se manifestaron para denunciar la criminalización de la protesta social y el silencio institucional frente a recientes actos de violencia estatal y mediática que han afectado directamente al estudiantado y a sectores históricamente vulnerados.
Desde el espacio universitario —que recordaron no es neutral ante la vulneración de derechos—, las y los manifestantes interpelaron públicamente a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), señalando que la ausencia de un posicionamiento claro por parte de la institución contribuye a la normalización de la violencia, el estigma y la impunidad.
“La universidad pública no puede guardar silencio cuando se criminaliza a su comunidad. El silencio también comunica”, expresaron durante la jornada.
No es política partidista, es defensa de derechos
Las y los estudiantes subrayaron que sus demandas no responden a intereses electorales ni a agendas partidistas, sino que surgen de experiencias concretas de violencia institucional, omisión estatal y señalización pública que han obstaculizado procesos de justicia y dañado la integridad y reputación de quienes ejercen su derecho a protestar.
Denunciaron además que diversos medios de comunicación han reducido las manifestaciones sociales a disputas políticas, desplazando el debate del terreno de los derechos humanos hacia la confrontación electoral, lo que —advirtieron— profundiza la estigmatización y el daño hacia personas ya vulneradas.
Exigencias sustentadas en el Estatuto de la UAQ
En un documento dirigido a Rectoría, las colectivas y el estudiantado fundamentaron cada una de sus exigencias en el Estatuto Orgánico de la UAQ, recordando que la autonomía universitaria implica responsabilidad social y defensa activa de la comunidad.
Entre las principales exigencias se encuentran:
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Un posicionamiento institucional público, claro y sin ambigüedades en defensa del estudiantado, la libertad de expresión y el derecho a la protesta, rechazando cualquier forma de criminalización o estigmatización.
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El reconocimiento de la criminalización mediática como una forma de violencia, y un exhorto a los medios universitarios (Radio y TV UAQ) para que ejerzan una divulgación crítica, plural y responsable.
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La convocatoria inmediata a una sesión extraordinaria del Consejo Universitario para revisar y fortalecer los protocolos institucionales en materia de derechos humanos.
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Acompañamiento jurídico y reparación integral del daño para estudiantes y grupos afectados por la violencia institucional y mediática.
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Garantías de no repetición, mediante acompañamiento institucional, seguimiento y mecanismos efectivos de protección a la comunidad universitaria.
Las y los manifestantes recalcaron que la protesta ha sido pacífica, sin daños a instalaciones ni agresiones, y que su presencia responde a un hartazgo colectivo frente a la repetición de prácticas represivas.
“Si hoy es con otros, mañana puede ser con cualquiera”
Durante los pronunciamientos se enfatizó que la represión no es un hecho aislado, sino un mensaje peligroso: cuando el Estado aprende que puede reprimir sin consecuencias, la violencia se repite y se amplifica.
“Hoy fueron estudiantes, artesanas y ciudadanos organizados. Mañana puede ser cualquiera de nosotros”, advirtieron.
La movilización apeló a la memoria histórica, recordando casos emblemáticos de represión en México, y llamó a no normalizar el miedo ni el silencio. “No estamos aquí por moda ni por espectáculo. Estamos aquí porque la dignidad no se negocia”, señalaron.
Apertura al diálogo
Hacia el cierre de la jornada, Andrés García, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ, informó que la Universidad recibió el documento y convocó a conformar una mesa de trabajo para analizar las demandas, proponiendo como sede el Auditorio Fernando Díaz Ramírez.
Las y los estudiantes reiteraron que la movilización no termina en una marcha, sino que busca construir comunidad, seguimiento y vínculos interfacultades, bajo una consigna clara: si tocan a una persona de la comunidad, respondemos todas y todos.





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