Graves afectaciones en la Sierra Gorda por huracán “Priscilla”: comunidades incomunicadas y familias evacuadas

Las intensas lluvias provocadas por el huracán Priscilla el pasado miércoles dejaron severos daños en distintos municipios de la Sierra Gorda queretana, particularmente en Jalpan de Serra, donde el desbordamiento del río y los escurrimientos de las zonas altas ocasionaron inundaciones, deslaves y la ruptura de un puente peatonal.

 

Varias familias fueron evacuadas de la zona urbana de la cabecera municipal, donde calles completas quedaron anegadas. En respuesta, autoridades del Gobierno del Estado, encabezadas por el secretario de Gobierno, Eric Gudiño, y personal de Protección Civil municipal, implementaron medidas de emergencia.

 

Por recomendación del propio secretario y del alcalde de Jalpan, Rubén Hernández Robles, se habilitó un albergue en el Hospital General para recibir a unas veinte familias cuyas viviendas resultaron dañadas.

 

El nivel del río Jalpan y del Arroyo del Real continuaba creciendo durante la noche del jueves, alimentado por los escurrimientos de la sierra, lo que mantiene la alerta en toda la región.

 

Las afectaciones se extienden también a la localidad de Chuveje, donde una familia fue rescatada tras quedar atrapada por la corriente, y a Ahuacatlán, en el municipio de Pinal de Amoles, donde el desbordamiento del río arrastró varios vehículos.

 

Además, se registraron derrumbes en diversos tramos carreteros estatales y federales, particularmente en la zona de acceso al río Escanela, impidiendo el tránsito vehicular durante horas. Maquinaria enviada por el gobierno estatal y municipios cercanos trabajó intensamente para despejar las vías.

 

La magnitud de los daños obligó a suspender clases en todos los niveles educativos en los municipios de Jalpan, Pinal de Amoles, Landa de Matamoros y Arroyo Seco, suspensión que continuó vigente hasta este jueves.

 

Por su parte, la Secretaría de la Defensa Nacional, a través de la XII Región Militar y la 17/a Zona Militar, informó sobre la activación del Plan DN-III-E en su fase de auxilio en los municipios de Peñamiller, Jalpan y Landa de Matamoros. Desde la mañana del 9 de octubre, 91 elementos del Ejército y la Guardia Nacional se encuentran desplegados en la zona, realizando tareas de evacuación, despeje de caminos y coordinación con autoridades locales.

 

Asimismo, se reportan afectaciones en el municipio de Arroyo Seco, donde el río Ayutla incrementó su cauce provocando deslaves que han obstaculizado la movilidad y el tránsito en carreteras y caminos rurales.

 

A la emergencia social y de infraestructura se suma ahora la afectación económica. Comercios, restaurantes y hoteles de la región —muchos de ellos dependientes del turismo serrano— han tenido que suspender actividades debido a la falta de energía eléctrica, la interrupción del suministro de víveres y la caída del flujo de visitantes. Algunos establecimientos reportan pérdidas importantes por daños en sus instalaciones y por la cancelación de reservaciones.

 

Las autoridades de Protección Civil exhortan a la población a evitar transitar por las zonas afectadas y a mantenerse atenta a los comunicados oficiales. En caso de emergencia, se recomienda comunicarse al 911.

 

Más allá de la contingencia inmediata, los municipios serranos requerirán un plan integral de recuperación que involucre tanto al Gobierno del Estado como al Gobierno Federal, para restaurar caminos, reconstruir viviendas y apoyar a los sectores productivos. La fuerza de la naturaleza ha vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad de la Sierra Gorda ante fenómenos extremos, pero también la urgencia de políticas públicas sostenidas para su reactivación económica y la protección de sus comunidades.

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