Guadalupe no ha encontrado justicia por la violación de sus nietos desde 2014.
¡Espero que ustedes sí hagan su trabajo! este fue el reclamo de la señora Guadalupe a integrantes de distintas organizaciones gubernamentales, diputadas, y representantes del gabinete estatal al exigir justicia por la violación de cinco de sus nietos.
A casi siete años de haber iniciado una denuncia, La Fiscalía estatal, la Secretaría de Seguridad y los organismos gubernamentales cerraron la puerta a Guadalupe y no lograron, o no quisieron, ir más allá en las investigaciones.
En algún momento, el agresor de los menores, su padre, fue detenido. Sin embargo, un juez determinó imponer una multa de 5 mil pesos por cada uno de los agredidos; 20 mil pesos en total, ya que dijeron que la más pequeña no logró dar un testimonio de lo ocurrido.
“Todas las instituciones me fallaron. Dimos vueltas y vueltas y no hicieron su trabajo como debió haber sido. Luego llegamos al penal y al señor lo dejaron libre por una fianza de 5 mil pesos por niño”, dijo la señora Guadalupe.
Entre caras largas, funcionarias que preferían ignorar el reclamo, o algunas que se comenzaron a enviar mensajes sobre lo que estaban escuchando, Guadalupe les pidió no ignorar la problemática y exigir que las instituciones funcionen.
“Ustedes no sintieron, hay muchos niños siendo abusados en este momento y mamás que prefieren no acudir a las instituciones que no hacen caso. Y pareciera ser que ustedes no saben que el abuso existe”, expresó Guadalupe.
Marisol Kuri Lorenzo, titular del Instituto Queretano de las Mujeres prefirió retirarse antes de que concluyera el testimonio, tal vez por agenda, tal vez por incomodidad. No se le vio acercarse a ofrecer apoyo o asesoría de ningún tipo.
Las legisladores, de todos los partidos, se retiraron. Incluso Laura Dorantes, quien no pudo retirarse por haber sido anfitriona del evento, pero sus salidas constantes del recinto eran más que evidentes.
Actualmente, Guadalupe vive con angustia de que el agresor tome represalias en su contra. Él acostumbra a trasladarse en moto, motor cuyo sonido es característico y que hasta la fecha sigue atemorizando a los menores cuando lo escuchan.
La Fiscalía no dio algún tipo de protección a Guadalupe y su familia, quienes, como hace casi siete años, siguen solos.





Comentar con Facebook