Patricia López Guerra: La justicia se construye desde cada ciudadano

Patricia López Guerra- Magistrada electa en materia administrativa y laboral en Entrevista con David Smeke

En una conversación con Patricia López Guerra, recientemente electa magistrada en materia administrativa y laboral en el circuito federal 22 con sede en Querétaro, compartió su visión sobre el sistema de justicia en México, los desafíos que enfrentará en su nuevo cargo, y la urgente necesidad de transformar la cultura jurídica desde la raíz: la ciudadanía misma.

Un momento histórico para México

La entrevista comenzó destacando el contexto histórico de la reciente elección para el Poder Judicial en México. Aunque algunos cuestionaron la participación ciudadana, Patricia defendió que 13 millones de votantes no son pocos y subrayó la importancia de la apertura de los candidatos, quienes, como ella, dieron la cara y compartieron sus propuestas de forma transparente.

«Estoy muy satisfecha de haber participado en este ejercicio democrático, y más aún de regresar a este espacio ahora como magistrada electa», dijo Patricia.

Emoción, compromiso y una responsabilidad mayúscula

Al preguntarle cómo se sentía a pocos días de asumir el cargo, López Guerra habló de una mezcla de emociones: alegría, miedo, nerviosismo y, sobre todo, satisfacción. Para ella, este nuevo rol es una oportunidad para servir mejor a su país, algo que ha sido una constante en su trayectoria profesional.

«Todos somos obreros sirviendo desde diferentes trincheras en los tres poderes de la Unión», afirmó.

¿Qué hace una magistrada administrativa y laboral?

Patricia explicó su papel de manera clara y accesible. Como magistrada, será parte del segundo o tercer escalón del sistema judicial, resolviendo casos que provienen de autoridades intermedias o sentencias laborales previamente dictadas. Subrayó que, para muchos ciudadanos, esta instancia es la última oportunidad de obtener justicia.

«La justicia no debe llegar nueve años después. No somos comida rápida, pero tampoco podemos permitir la inercia de la lentitud institucional», declaró.

El rezago judicial: una montaña de papel (y datos)

Uno de los principales retos que enfrentará es el rezago judicial, en algunos casos de hasta 10 años. Para combatirlo, Patricia apuesta por la tecnología, especialmente la inteligencia artificial (IA), como aliada en la revisión, análisis y resolución de casos complejos.

“No le tengamos miedo a la tecnología. El fuego, la rueda, la pólvora… siempre han sido herramientas de cambio. La IA también lo será.”

Planteó la necesidad de entrenar a los algoritmos con jurisprudencia, leyes y datos relevantes para que puedan auxiliar en tareas repetitivas, liberando así tiempo para que jueces y magistrados se concentren en lo sustancial.

Justicia desde lo humano

En un momento anecdótico, Patricia relató cómo recibió su constancia de mayoría: atrapada por el tráfico rumbo a la Ciudad de México, no llegó a la ceremonia oficial. Sin embargo, días después, recibió en la puerta de su casa, aún en pantuflas y con un gallo del almohadazo, a personal del INE que le entregó personalmente el documento.

La anécdota reveló su humanidad y cercanía, pero también la eficiencia institucional en ciertos casos, un gesto poco común que marca un precedente esperanzador.

¿Por qué sentimos que no hay justicia en México?

Quizá el momento más reflexivo de la conversación llegó cuando se abordó el descontento ciudadano con el sistema judicial. Patricia fue directa: el sistema está reventado por una desigualdad social estructural que ha sido ignorada durante décadas.

“No es que México tenga malos jueces o peores abogados que otros países. Es que ningún sistema del mundo aguantaría este nivel de demanda judicial provocado por la desigualdad.”

Criticó la indiferencia histórica de las clases medias y altas hacia las condiciones de vida de millones de mexicanos, y cómo esto generó un caldo de cultivo para el crimen, la informalidad y la ruptura del tejido social.

La justicia empieza contigo

Más allá de las leyes y sentencias, Patricia enfatizó que la justicia nace desde el actuar diario de cada persona.

“Todos los días tomamos decisiones que afectan a los demás. Cada uno debe preguntarse: ¿estoy siendo justo? ¿Estoy actuando con empatía y equidad?”

Como parte de su plan de trabajo, se propone llevar charlas a escuelas, hablar con niños y adolescentes para sembrar una nueva cultura de justicia desde edades tempranas. “Si no cambiamos como sociedad, ningún tribunal será suficiente”, concluyó.

Conclusión

La llegada de Patricia López Guerra al Poder Judicial no sólo representa un cambio generacional y de perspectiva, sino una esperanza tangible de que la justicia en México puede reconstruirse desde dentro y desde abajo.

Frente al rezago, la desigualdad y la desconfianza ciudadana, ella apuesta por la tecnología, la empatía y la educación como pilares para un nuevo modelo de justicia: uno más eficiente, más humano y más justo para todos.

Entrevista completa en: 

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