«QUE SON LAS ENCUESTAS ELECTORALES”
“PRISMA” POLÍTICO
MTRO: FRANCISCO SÁNCHEZ RAMÍREZ
Las encuestas electorales son una herramienta de investigación que permite recolectar datos tales como opiniones y actitudes de un grupo de personas a través de un cuestionario que es aplicado a un grupo reducido de una población denominada muestra. El secreto de las encuestas es que gracias a ellas podemos convertir datos cualitativos en datos cuantitativos, para finalmente transformarlos en decisiones que impacten en la percepción de las personas respecto a algún candidato, partido o elemento relacionado a la política y elecciones.
Debido a su gran popularidad, las encuestas se usan frecuentemente durante los procesos electorales para conocer la tendencia que existe entre los candidatos a un puesto de elección popular. Hay quienes aseguran que las encuestas electorales no entregan datos válidos argumentando que lo que dicen unos pocos no es lo que prefiere la mayoría y el tamaño de la muestra siempre se convierte en un punto de conflicto.
Lo cierto en las encuestas electorales es que podríamos obtener una muestra perfecta si lográramos que todos los que participan en el proceso electoral
(electores) tuvieran la misma posibilidad de ser encuestados. Para solucionar este problema, actualmente, las encuestas electorales se realizan principalmente en plataformas digitales. Los usuarios pueden recibir la encuesta a través de distintos medios, como el correo electrónico o redes sociales. Gracias a las encuestas online se ha podido incrementar el tamaño de la muestra para entregar resultados más precisos. Las encuestas electorales tienen la capacidad de predecir el resultado de una elección. También sirven de guía a periodistas, analistas y a los mismos ciudadanos, para conocer sobre la campaña y elecciones en general, y también sobre los candidatos, el impacto de sus propuestas y plan de trabajo.
Todos estos datos son importantes porque apuntan hacia dónde van las preferencias de los votantes e incluso cambiar sus decisiones.
El margen de error en las encuestas electorales también se da, en su mayoría, por el error de muestreo, que es la imprecisión estadística calculada debido a un muestra aleatoria en lugar de toda la población. Por lo regular el nivel de confianza es de un 95%. Lo cierto es que hay que estar atentos a los diversos tipos de errores para evitar caer en ellos. Estos son algunos de los errores más susceptibles de las encuestas electorales:
Error de cobertura: Cuando no se pueden contactar a personas de ciertas áreas de una población. También se puede dar, por ejemplo, cuando no encuentras a una persona en su domicilio.
Error de medición: Sucede cuando no se cubre lo que se pretende medir, ya sea por fallas en el instrumento, en las preguntas u opciones de respuesta que se ofrecen, al diseño de la encuesta, o en caso de ser una entrevista cara a cara, a problemas del entrevistador por no formular bien la pregunta.
Error por falta de respuesta: Cuando no se puede entrevistar a los encuestados o no quieren hacerlo ocasionando con ello un sesgo. Lo ideal es calcular la tasa de respuesta para evitar caer en este problema. Haz crecer la tasa de respuesta de tus encuestas.
Aunque parezca increíble, debido a toda la creencia en torno a la influencia dentro de las encuestas electorales y de cómo llegan a influir en la voluntad de los votantes, algunos países han prohibido la publicación de los resultados de las encuestas electorales algunos días antes de la elección, esto es conocido como veda electoral.
Sin embargo las encuestas electorales siguen siendo una herramienta muy fiable al momento de predecir las preferencias de votos de las personas, sigue siendo utilizada por diversos medios de comunicación para dar información previa o para preveer el resultado de las elecciones.
Lo primero que conviene advertir es que resulta muy complicado o incluso imposible llegar a tener un conocimiento exacto tanto sobre la influencia que las encuestas ejercen en el delicado proceso de la formación de la decisión electoral de los ciudadanos, como acerca del sentido en que la misma se dirige y sus consecuencias sobre el proceso electoral, pero que, no obstante, se pueden sentar ciertas premisas básicas, que, aunque abiertas a posteriores
deliberaciones, nos van a permitir obtener una notable aproximación al papel de las encuestas en el proceso electoral.
Lo que puedo concluir es que las encuestas electorales ocupan un lugar destacado en la decisión electoral de muchos ciudadanos; que los efectos que
producen en ellos son de muy distinto tipo y de contrario signo; que esta influencia es susceptible de afectar a los resultados electorales; y que no es posible, sin embargo, predeterminar el sentido de esta influencia, aunque ello no eliminar el riesgo de manipulación; en definitiva, que la regulación de esta materia cuenta con una base sólida en la que apoyarse. Las encuestas electorales son, pues, un importante elemento de influencia sobre las elecciones, y con su regulación se trata de conjurar los peligros que su libre difusión puede plantear a la libertad de voto y a otros principios esenciales de la competición electoral, contribuyendo así al correcto desenvolvimiento del que sin duda constituye el momento fundamental
de la vida democrática. Éste debe ser, además, un dato central a tener en cuenta en el momento de efectuar la interpretación de las distintas normas que integran la regulación de las encuestas electorales.
Para concluir nos gustaría defender que la finalidad de las encuestas no es acertar el resultado de unas elecciones, sino plasmar estados de ánimos concretos y descubrir tendencias: muestran una foto fija en un momento determinado que facilitan su comprensión, lo que esto conlleva consecuencias políticas tanto positivas como negativas para los electores y los partidos políticos, pero lo cierto es que las elecciones siguen siendo el mejor instrumento que posee la democracia para resolver las dudas y las tensiones políticas con total fiabilidad.
“Recordar es fácil para el que tiene memoria, olvidarse es difícil para quien tiene corazón.”
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ





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