Querétaro Bajo el Agua: Críticas, Omisiones y la Urgencia de Gobernar con Seriedad

Rosy Corral-Regidora del Municipio de Querétaro en Entrevista con David Smeke.

Las lluvias en Querétaro no solo desbordaron calles y drenajes, también desbordaron la paciencia ciudadana, la discusión política y los límites del oportunismo mediático. En una entrevista extensa y sin reservas, la regidora Rosy Corral expuso con crudeza las múltiples fallas del gobierno municipal y estatal frente a la crisis provocada por las inundaciones. Pero más allá del agua y el lodo, lo que verdaderamente quedó al descubierto es la falta de prevención, planeación y sensibilidad política.

El circo de las fotos y el oportunismo político

Las críticas iniciales se centraron en el uso político de la tragedia. Mientras los medios y funcionarios llamaban a “no politizar”, las redes se llenaron de imágenes de figuras públicas paseándose por las colonias afectadas con tenis limpios y fotógrafos a cuestas. “Ayudar no es grabarte tres minutos y subirlo a redes”, señaló Corral, subrayando la diferencia entre quienes realmente trabajaron —como el Ejército Mexicano bajo el Plan DN-III— y quienes aprovecharon la tragedia para alimentar su imagen.

Los ciudadanos no tardaron en mostrar su descontento, señalando que la ayuda llegó tarde y mal. “La gente decía: ¿para qué vienen ahora si ya pasó todo?”, expresó Corral, evidenciando el hartazgo social ante respuestas que llegan cuando ya es demasiado tarde.

La infraestructura, el verdadero desastre

Uno de los puntos más críticos de la conversación giró en torno a la infraestructura hidráulica. Según la regidora, año tras año, los gobiernos de Acción Nacional han hecho promesas de inversión en drenaje pluvial e infraestructura urbana. Sin embargo, la realidad demuestra otra cosa: sistemas obsoletos, tuberías de apenas dos pulgadas y desarrollos inmobiliarios en zonas no aptas para habitar.

Corral reveló que en el Programa de Obra Anual (POA) aprobado a principios de año se etiquetaron 1,541 millones de pesos para 101 obras, pero hasta la fecha el avance real es incierto. De hecho, afirmó que solo se destinaron seis millones de pesos a infraestructura hidráulica, sin que exista claridad sobre su ejecución. «Es imposible que eso prevenga una desgracia como la que vivimos», sentenció.

El Cabildo Juvenil: una bocanada de aire fresco

A pesar de la dureza del contexto, hubo espacio también para hablar de esperanza. La regidora destacó la realización del Cabildo Juvenil 2025, un ejercicio ciudadano donde jóvenes simularon el trabajo de los regidores. A diferencia de muchos cabildos formales, este se caracterizó por propuestas sensibles, debates bien fundamentados y una participación inclusiva —incluyendo a una secretaria del Ayuntamiento trans—, que mostró una nueva forma de hacer política.

De este ejercicio salieron propuestas concretas: protocolos de atención a educandos y víctimas de violencia, reformas al reglamento ambiental, y programas para jóvenes neurodivergentes. Corral celebró la seriedad con la que se asumió el papel, e instó a que estas voces jóvenes no queden en el olvido. «Ojalá que de ese grupo salgan los líderes del mañana», dijo.

Violencia política y ataques orquestados

Otro tema preocupante fue la violencia verbal en redes sociales. Corral denunció que tras expresar su opinión crítica sobre la gestión municipal durante la emergencia, fue blanco de insultos coordinados por cuentas falsas y bots afines al gobierno. «No es mi estilo hacer política con descalificaciones. Yo sí estuve en las colonias, sin fotos, sin cámaras», aseguró. La regidora hizo un llamado a los medios y actores políticos a detener esta estrategia de agresión que nada aporta al debate democrático.

¿Y ahora qué?

La entrevista cerró con un señalamiento clave: hasta ahora, no se ha invertido nada significativo en infraestructura hidráulica para prevenir desastres futuros. La pregunta obligada fue directa: ¿Qué se ha hecho desde el Cabildo para evitar que Querétaro se inunde cada año? La respuesta de Corral fue simple y alarmante: “Nada”.

Entre los comentarios más duros, dejó claro que los gobiernos panistas ya no pueden seguir culpando al pasado o a la naturaleza. “Ellos han gobernado toda la vida. Si no han corregido lo que está mal desde hace treinta o cincuenta años, es su responsabilidad”, sentenció.

Conclusión:

Lo que dejó la tormenta en Querétaro no solo fue agua, sino una evidencia dolorosa de cómo el olvido, el ego político y la simulación pueden convertirse en desastre. Mientras miles de familias limpian sus casas y reconstruyen su patrimonio, la exigencia es clara: no queremos más fotos, queremos soluciones. No queremos más excusas, queremos prevención. Querétaro no necesita héroes de Instagram; necesita gobernantes que escuchen, planeen y actúen. Porque la próxima lluvia, como cada año, está a la vuelta de la esquina.

Entrevista completa en: 

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