Terminada pero no inaugurada 5 de febrero en el análisis
Ing. Jorge Lomelí /Especialista en Obra Pública.
En un reciente análisis sobre la obra 5 de Febrero, a dos años de su inicio, surgieron diversas inquietudes respecto a la ejecución y los resultados de este proyecto de infraestructura vial que ha generado más preguntas que respuestas entre los ciudadanos y expertos. A pesar de que la obra fue planteada como una mejora significativa para la movilidad de Querétaro, su ejecución ha dejado ver problemas y deficiencias que afectan tanto a conductores como a peatones y ciclistas.
Desviaciones en el Plan Inicial
Desde el inicio, uno de los puntos de mayor discusión ha sido el planteamiento original del proyecto. El ingeniero Jorge Lomelí, quien ha seguido de cerca el avance de la obra, manifestó su desacuerdo con la reducción de carriles en un tramo crucial de la ciudad. «El proyecto no consideró adecuadamente el crecimiento de Querétaro», señaló. Según Lomelí, la solución planteada no logró resolver el problema global de la movilidad en la ciudad, pues se quedó corta al no extenderse hasta Santa Rosa Jáuregui, una zona con un alto crecimiento poblacional y, por ende, un aumento en la demanda de infraestructura vial.
Los Problemas de la Infraestructura: Coladeras, Ciclovías y Señalización
Uno de los detalles que más ha generado descontento en los ciudadanos son los problemas de ejecución que afectan la seguridad vial. En diversas partes de la obra, las coladeras se encuentran desniveladas, creando un peligro evidente para los vehículos que circulan a alta velocidad. Este tipo de fallas en la infraestructura, según el ingeniero Lomelí, son inaceptables para una obra de esta envergadura, ya que pueden ocasionar daños en las llantas o incluso accidentes graves. Además, las ciclovías, que fueron uno de los puntos prometidos en las maquetas iniciales, no se han ejecutado de acuerdo con las expectativas. «La ciclovía no tiene separación clara con el paso peatonal, lo que genera riesgos para los ciclistas y peatones por igual», explicó Lomelí. Este diseño no solo pone en peligro a los usuarios, sino que también refleja una falta de planeación adecuada para el correcto funcionamiento de la infraestructura.
Otro aspecto preocupante es la señalización. En zonas de incorporación y desincorporación, como en la cercanía de Tlacote, los conductores se han visto sorprendidos por la falta de señalización clara que indique el cambio en la circulación. Este tipo de detalles son cruciales para la seguridad de los usuarios y la fluidez del tráfico, especialmente en una ciudad que, como Querétaro, enfrenta una creciente carga vehicular.
El Futuro de la Obra: ¿Corrección o Continuidad?
Con respecto al futuro de la obra, Lomelí expresó que aún hay tiempo para corregir los problemas y evitar accidentes mayores. Señaló que el gobierno local y las autoridades encargadas deben estar vigilantes y actuar rápidamente para resolver las irregularidades. Esto incluye, no solo la mejora de la señalización y la reparación de los desperfectos, sino también la incorporación de medidas de seguridad para los peatones y ciclistas, en especial para aquellos con discapacidad, quienes se han visto más vulnerables por la falta de accesibilidad adecuada.
El ingeniero también sugirió que, si fuera el secretario de Obras Públicas, exigiría a la empresa encargada de la obra, ICA, que cumpla con los estándares de calidad necesarios para garantizar la seguridad y la funcionalidad de la infraestructura. En este sentido, mencionó que existen 70 irregularidades detectadas en la obra, lo que implica que podrían aplicarse sanciones si la empresa no rectifica los errores en un tiempo razonable.
Reflexión Final: Querétaro Necesita Soluciones Rápidas
A pesar de los problemas y las fallas en la ejecución de la obra 5 de Febrero, tanto los expertos como los ciudadanos coinciden en que la obra aún tiene un alto potencial para mejorar la movilidad en Querétaro. Sin embargo, es crucial que se tomen medidas correctivas rápidamente, sobre todo para garantizar la seguridad de los usuarios y para evitar que la obra se convierta en un obstáculo más en lugar de una solución.
La clave estará en la capacidad del gobierno local para reconocer estos problemas y trabajar de manera efectiva con las autoridades y las empresas encargadas de la obra. Como señaló el ingeniero Lomelí, «todas las obras son perfectibles», y Querétaro aún está a tiempo de hacer de 5 de Febrero una obra que no solo sea funcional, sino también segura y accesible para todos sus habitantes.
Llamado a la Acción:
Los ciudadanos de Querétaro han expresado su frustración con los problemas de la obra 5 de Febrero, pero también han mostrado una gran disposición para colaborar en la mejora de la infraestructura. La invitación está abierta a todos los queretanos para que sigan participando activamente en la discusión y en la búsqueda de soluciones, con el fin de garantizar que esta obra cumpla su propósito y que la movilidad en la ciudad siga avanzando hacia un futuro más eficiente y seguro.





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