Vecinos exigen reubicación inmediata de centro de residuos en Querétaro por afectaciones graves a la salud y al patrimonio
Arturo Maximiliano-Diputado Local
Habitantes de los fraccionamientos Puertas de San Miguel y Los Juncos alzaron la voz ante lo que consideran un grave incumplimiento ambiental y legal por parte de una empresa dedicada al manejo de residuos, la cual, denuncian, opera como un basurero a cielo abierto en plena zona habitacional, afectando a miles de personas.
Los vecinos acusan que han intentado comunicarse sin éxito tanto con la empresa como con las autoridades correspondientes desde hace más de siete meses, sin recibir respuesta formal. El único documento del que se tiene constancia, fechado el 20 de noviembre de 2024, no ha sido seguido de ninguna acción concreta.
“No tenemos una sola respuesta, ni de la empresa ni de las autoridades. Es urgente que se ejerzan las facultades que otorga la ley”, señaló uno de los representantes vecinales, quien ha encabezado los esfuerzos ante distintas instancias gubernamentales.
La molestia crece ante la aparente indiferencia de entidades como la Profepa, el municipio de Querétaro, la Dirección de Fraccionamientos, la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sedesu). Los afectados denuncian que ninguna ha asumido responsabilidad, trasladando el caso de una dependencia a otra sin resolver el problema de fondo.
Un foco de insalubridad
El sitio en cuestión, que opera bajo el nombre de “recicladora”, recibe aproximadamente mil toneladas diarias de basura, expuestas al aire libre las 24 horas del día, los siete días de la semana. Esto ha generado olores insoportables, proliferación de fauna nociva y un impacto directo en la salud de los vecinos y el valor de sus propiedades.
“¿Quién quiere comprar una casa con estas condiciones? Es un detrimento directo al patrimonio que logramos con mucho esfuerzo”, afirmaron vecinos en una reunión con medios.
En temporada de lluvias, la situación empeora. Las labores de manejo con retroexcavadoras remueven desechos en descomposición, liberando olores que, según denuncian los colonos, son intolerables.
Incluso, al ser cuestionado por los malos olores, el secretario Marco Del Prete habría minimizado la situación al señalar que «es relativo». La respuesta fue clara por parte de los afectados:
“Si yo abro una bolsa de basura aquí, ninguno de los que estamos presentes va a tolerar el olor. Ahora imagínese vivir con eso todos los días”.
Llamado a la acción
Los vecinos han solicitado formalmente la reubicación inmediata de la empresa, al no cumplir con las normativas ambientales ni urbanas, y ante el evidente impacto que su operación tiene sobre la vida cotidiana de miles de personas.
Si bien reconocen la importancia de atraer inversiones y nuevas empresas a Querétaro, advierten que ello no puede hacerse a costa del bienestar y derechos de la población local.
“Sí queremos desarrollo y sí queremos inversión, pero también queremos que se respete la ley y se proteja a las personas. No se puede permitir una afectación de esta magnitud en nombre del progreso”.
Conclusión
La situación evidencia una preocupante falta de coordinación y voluntad entre autoridades para atender una problemática que, más allá del discurso administrativo, representa una emergencia ambiental y social. Los vecinos de Puertas de San Miguel y Los Juncos no piden favores: exigen que se haga cumplir la ley.
“Lo que vivimos no es progreso. Es abandono.”
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