Reforma judicial en Querétaro desata polémica, acusan “simulación legislativa” y posibles violaciones al proceso
Eric Silva Diputado Local en entrevista con David Smeke
La votación de la reforma al Poder Judicial del Estado, realizada este jueves en el Congreso local, encendió un intenso debate político tras denuncias de opacidad, retrasos injustificados y posibles irregularidades en el procedimiento legislativo.
Luego de más de un año de postergaciones, el dictamen fue finalmente llevado al pleno en medio de cuestionamientos por la rapidez con la que se aprobó. El diputado Eric Silva criticó duramente el proceso, asegurando que pasó de estar “congelado” durante meses a ser votado en cuestión de días, lo que —afirmó— “prende las alarmas” sobre la transparencia y legitimidad del acuerdo.
Un dictamen “planchado” y sin cambios
De acuerdo con el legislador, ninguna de las reservas propuestas por distintos grupos parlamentarios fue aceptada, lo que dejó intacto el dictamen original aprobado previamente en Comisiones Unidas. Entre las modificaciones rechazadas destacaban propuestas para garantizar mayor autonomía en la selección de jueces y limitar los salarios de magistrados.
Eric Silva denunció que incluso se habrían vulnerado disposiciones de la Ley Orgánica del Poder Legislativo estatal, particularmente en lo referente a la votación de reservas. Según explicó, al no alcanzarse la mayoría calificada requerida, debió repetirse la votación o posponerse el asunto, lo cual no ocurrió.
Señalamientos contra el PAN y control del Poder Judicial
El diputado también acusó al Partido Acción Nacional (PAN) de buscar mantener el control del Poder Judicial mediante la reforma. Uno de los puntos más controvertidos es la creación o fortalecimiento de la Escuela de Formación Judicial, institución que —según Silva— tendría facultades clave en la validación de candidatos.
“Se convierte en un filtro que puede legitimar a perfiles afines y bloquear a quienes resulten incómodos”, advirtió. En su opinión, este mecanismo podría transformar el proceso de elección en una “simulación”, al limitar la participación real de aspirantes independientes.
Impacto social y críticas al sistema
El legislador vinculó la reforma con problemáticas sociales concretas, como denuncias de fraudes crediticios y resoluciones judiciales tardías en municipios como Colón, Peñamiller, Ezequiel Montes y Tolimán. Aseguró que la ciudadanía demanda un sistema judicial más justo, no uno “controlado por cúpulas”.
Asimismo, expresó preocupación por los jóvenes abogados que aspiran a convertirse en jueces o magistrados, quienes —dijo— podrían ver restringidas sus oportunidades bajo el nuevo esquema.
Un “Frankenstein legislativo”
Críticos de la reforma han calificado el dictamen como un “Frankenstein legislativo”, al señalar que mezcla elementos de iniciativas previas con propuestas del Ejecutivo estatal, generando inconsistencias en su contenido.
Para el diputado Silva, el resultado final dista del espíritu de la reforma judicial impulsada a nivel federal, la cual busca mayor transparencia y democratización del sistema.
Posible impugnación en puerta
Ante las presuntas irregularidades en el proceso, no se descarta la presentación de una acción de inconstitucionalidad que podría poner en pausa la implementación de la reforma.
“Esto no es un rechazo a la reforma judicial como tal, sino a la forma en que se está haciendo”, subrayó el diputado, quien insistió en que el objetivo debe ser evitar simulaciones y garantizar beneficios reales para la ciudadanía.
Lo que sigue
Aunque la reforma ya fue aprobada, el debate está lejos de concluir. En el horizonte legislativo se vislumbran nuevas discusiones, incluyendo posibles ajustes y el llamado “Plan B”, que podría reconfigurar nuevamente el escenario político en Querétaro.
Por ahora, la polémica deja una pregunta abierta: ¿se trata de una transformación profunda del sistema judicial o de un cambio que mantiene intactas las estructuras de poder?





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