Posicionamiento de la diputada Claudia Gayou, respecto al dictamen de la Nueva Ley Judicial.
Compañeras y compañeros Diputados:
Hoy no estamos discutiendo un tema técnico.
Hoy estamos frente a una decisión de fondo:
¿Queremos transformar el Poder Judicial o queremos simular que lo hacemos?
Porque hay que decirlo con claridad:
este dictamen que hoy se presenta no es una reforma de transformación, es un dictamen construido desde el poder panista, para conservar el poder panista. (CARTEL 1)
Nos lo quieren vender como una reforma alineada con el proyecto Nacional, como parte de la transformación que vive México, pero la realidad es otra:
1. No es la reforma que propuso nuestro movimiento.
2. No es la reforma que mandató el pueblo.
3. No es la reforma que encabeza nuestra Presidenta.
Es un dictamen “panista” pintado de transformación, pero construido con las mismas prácticas de siempre.
Aquí no se está abriendo el Poder Judicial. Se está cerrando.
Se están poniendo candados para que solo puedan participar los de siempre, los que debían de ser cambiados, esos, en esta propuesta son los privilegiados.
Se están dejando vacíos para que después, en leyes secundarias, se pueda controlar lo que hoy no se atreven a decir abiertamente.
Porque ese es el fondo del problema:
LO IMPORTANTE NO LO ESTÁN PONIENDO EN LA CONSTITUCIÓN.
Lo mandan a leyes secundarias. Que mañana, con menos votos, con menos consenso, puedan cambiar las reglas a su conveniencia.
Eso no es técnica legislativa.
Eso es estrategia política para mantener el control.
Y lo decimos con responsabilidad:
Este dictamen tiene elementos cuestionables en su constitucionalidad.
Tiene ambigüedades.
Tiene vacíos.
Y peor aún, tiene el diseño a modo para que los mismos de siempre sigan decidiendo.
Las mismas familias.
Los mismos grupos.
Los mismos intereses.
No quieren soltar el Ejecutivo.
No quieren soltar el Legislativo.
y ahora tampoco quieren soltar el Poder Judicial.
Mi voto será en contra en lo general.
Será en contra de este dictamen panista, porque no incluyó las propuestas que la mayoría de los integrantes de la 4T presentamos en nuestras iniciativas, Y NO PUEDO IR EN CONTRA DE LO QUE YO MISMA PROPUSE.
Será en contra de este dictamen panista, porque en su ignorancia, argumentan que la constitución no puede contener el proceso de la elección, pero obvian el hecho de que esto ya pasó en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a propuesta de Andrés Manuel López Obrador y en por lo menos 20 estados que ya realizaron reformas constitucionales. Aún, con el PAN en contra.
Será en contra de este dictamen panista, por que adolece de constitucionalidad en varias de sus partes, como lo señaló el propio Presidente del Tribunal Superior de Justicia el día de ayer al declarar que ESTE REFORMA SERIÁ REVISADA POR LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, como ya sucedió en otros estados. (CAR 2).
Será en contra de este dictamen panista, porque el propio coordinador de los diputados del PAN confesó que la ESCUELA DE FORMACIÓN JUDICIAL EXPULGARÁ A TODOS LOS ASPIRANTES, REVISARÁ REQUISITOS Y LES APLICARÁ EXÁMENES, dándole facultades A ESTA ESCUELA que corresponde a los COMITÉS DE EVALUACIÓN, situación que ya ha sido declarada inconstitucional. Además de que los propios integrantes del poder judicial pueden dar fe, de que estos procesos solo sirven para que pasen los privilegiados.
Será en contra de este dictamen panista, porque es totalmente ilegal lo que se propone votar, toda vez que ya existe un dictamen sobre las mismas iniciativas del 24 de abril de 2025, y sin fundamento y facultad alguna las Comisiones Unidas emitieron un nuevo dictamen sobre las mismas iniciativas el pasado martes 24 de marzo, Y ESTA LEGISLATURA YA SABE QUE PASA CUANDO SE REALIZAN ESTE TIPO DE FRAUDES AL PROCESO LEGISLATIVO.
Mi voto será en contra, pero presento con fundamento en el artículo 67 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, reservas a los artículos 2, 27, 28 y 30 del dictamen.
No como un trámite.
No como un formalismo.
Sino como una defensa real del sentido de la reforma judicial.
Reservas que buscan:
Que la justicia tenga plazos claros y obligatorios, estableciendo que los asuntos se resuelvan en un máximo de seis meses, porque la justicia tardía no es justicia.
Que las facultades del Tribunal de Disciplina Judicial y del Órgano de Administración queden claramente establecidas en la Constitución, y no sujetas a leyes secundarias que puedan modificarse con facilidad
Que no existan estructuras que concentren o influyan indebidamente en el proceso, como la intervención inconstitucional de la Escuela Judicial en la evaluación de perfiles, evitando sesgos o controles indirectos.
Que el proceso de selección sea verdaderamente equitativo, evitando que una misma candidatura sea respaldada por múltiples poderes, lo que genera ventajas indebidas.
Que se garantice un modelo electoral judicial sin dinero y sin intervención política, prohibiendo financiamiento público o privado, campañas desproporcionadas y participación de partidos o servidores públicos
Que las reglas del proceso estén en la Constitución y no escondidas en leyes secundarias, para que no puedan modificarse sin el consenso amplio que exige una reforma constitucional.
Que se establezcan mecanismos reales de evaluación y rendición de cuentas, incluyendo la revisión del desempeño de jueces y magistrados.
Que se eliminen privilegios y discrecionalidad.
Porque lo que está en juego es muy simple:
O construimos un Poder Judicial al servicio del pueblo, o consolidamos un Poder Judicial al servicio de unos cuantos.
Nosotros no venimos aquí a simular.
No venimos a validar reformas a medias.
No venimos a acompañar proyectos que traicionan el sentido de la transformación.
Porque la transformación NO SE NEGOCÍA.
La justicia no se maquilla.
Y el Poder Judicial no puede seguir siendo un espacio de privilegios.
“La transformación no es un discurso: es decidir de qué lado estás. Y
hoy, nosotros estamos del lado del pueblo, no del poder.”





Comentar con Facebook